Yo nunca (Never Have I Ever) temporada 1: crítica

Cartel de Yo Nunca (Never Have I Ever)

A todos nos gusta tener siempre a mano una serie con la que poder hacer un maratón. Y en eso Netflix es experta. La última serie de este estilo que he descubierto es Yo nunca, Never Have I Ever en versión original, que hace unos días estrenó su segunda temporada.

Con esta serie viajamos de vuelta a los últimos años de instituto junto a Devi, una adolescente obsesionada con ser popular y ligar con Prexton, el chico guapo de la clase. El único problema es que nuestra protagonista nunca ha destacado más que por su batalla con Ben para ver quién saca mejores notas y su situación familiar tampoco ayuda a cumplir su sueño de ser popular. La trama de la serie está muy lejos de ser original. Sin embargo, los creadores han buscado destacar sobre el resto de series del formato con elementos sorpresivos como la narración del famoso tenista John McEnroe.

La serie tiene todas las características necesarias para convertirse en la candidata perfecta a maratón. Tramas muy sencillas (con algo de drama, pero no demasiado), mucho humor y capítulos cortos de unos 25 minutos. De esta forma, los creadores consiguen que, para cuando te quieres dar cuenta, has visto ya 5 episodios.

Yo nunca es un canto a la diversidad con jóvenes que tienen muy asimilado que todos somos distintos y que tu orientación sexual o tu color de piel no tiene nada que ver con tu valía como persona. Devi, la protagonista, procede de una familia hindú que llega en 2001 a Estados Unidos. Por su parte, Prexton, su gran amor platónico, tiene raíces japonesas y es algo que sus compañeros tratan con tal naturalidad que ni tan siquiera se hace ninguna mención al racismo más allá de un comentario sobre los inicios de los padres de Devi en América en el primer episodio.

Por otro lado nos encontramos con Fabiola, una de las mejores amigas de Devi que se da cuenta de que en realidad es lesbiana. Si bien para ella es un drama y tiene miedo de salir del armario, las reacciones de sus amigos y compañeros al enterarse son el sueño de todo adolescente LGTBI.

En definitiva, Yo nunca no va a pasar a la historia como una gran serie que marcó a toda una generación, pero sí va a servir para que muchos pasemos un buen rato y para que adolescentes que estén pasando por las mismas situaciones que los personajes de la serie encuentren un referente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s